Bajo el perpetuo cielo plomizo de Barovia, incluso un pequeño destello de luz puede cambiar el curso de la historia. Tras la destrucción del Árbol Madre, el grupo no solo regresó con una gema, sino con un objeto que parece palpitar con una fuerza sagrada capaz de aterrorizar a la noche misma.
Al ver el medallón dorado en manos de los aventureros, los cuervos que custodian los viñedos agitaron sus alas con una mezcla de reverencia y asombro. Revelaron que no es un simple tesoro: se trata de la reliquia más valiosa de la comunidad de los cuervos, un artefacto bendecido por el Dios del Sol. Su antigua portadora, la legendaria LuckDana, grabó su nombre en las crónicas de Barovia al arrasar nidos enteros de vampiros usando su poder.
El talismán posee 10 cargas diarias que se renuevan con el primer rayo de luz (aunque este sea filtrado por la niebla), permitiendo a su portador realizar proezas divinas:
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Inmovilizar Vampiros: Una onda de choque sagrada que paraliza a los hijos de la noche en un radio de 30 pies.
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Expulsar Muertos Vivientes (3 cargas): Una ráfaga de fe que impone desventaja a los no muertos, obligándolos a retroceder.
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Luz del Sol (5 cargas): La capacidad de invocar un foco de luz solar pura de 30 pies durante 10 minutos, convirtiendo la oscuridad en el peor enemigo de Strahd.
Con el peso de la reliquia y la fatiga de la batalla en los huesos, el equipo regresó al viñedo de Davian Martikov. Allí, entre el aroma del pan recién horneado y el silencio tenso de la bodega, compartieron el desayuno con el patriarca. Davian, aunque complacido por la recuperación de la primera gema, no es un hombre de regalos gratuitos.
Consciente de que el grupo busca desesperadamente descifrar las profecías de Madam Eva, el anciano les ha ofrecido su sabiduría y los detalles que faltan de aquellas cartas. Sin embargo, el precio es alto: las dos piedras mágicas restantes.
La información de Davian es clara, aunque inquietante. La segunda gema no se perdió por azar; fue robada por los espantapájaros bajo el mando de la temida Baba Lysaga. La rastro lleva directamente hacia el este, a las ruinas pantanosas de la ciudad de Berez (Bereth). En ese lugar, donde el lodo se traga los recuerdos y los cuervos temen volar, les espera una de las figuras más peligrosas y antiguas del valle.
La tercera piedra, según Davian y sus hijos, la poseía Urwin Martikov, quien debió robarla la noche anterior a abandonar la bodega para siempre.