Regreso a Vallaki

17 Abril 2026
Regreso a Vallaki

Regreso a Vallaki

17 Abril 2026


El viaje de vuelta comenzó con el pausado traqueteo de la carreta escoltada por nuestros héroes, cargada con seis valiosos toneles de Pulpa Púrpura nº3 destinados a la taberna de Urwin. En la calma de la marcha, los aventureros se permitieron un breve momento de vulnerabilidad al sentir nostalgia por sus lejanos hogares.

Sin embargo, Barovia no perdona las distracciones. De entre la niebla surgió un caballo de huesos montado por un Jinete esqueleto que blandía una espada colosal. Sin mediar palabra, el siniestro jinete cargó contra el grupo. La batalla fue intensa hasta que Flynnn, haciendo gala de su agilidad (aprovechando su baja estatura para moverse entre las patas de la montura), logró arrancarle una extremidad al corcel óseo con un movimiento acrobático. Finalmente, Orlok descargó un golpe mortal con su hacha, aniquilando definitivamente tanto al jinete como a la montura.

Tras el combate, el grupo aprovechó una parada para fortalecer sus posiciones. Zeros decidió confiar el Talismán del Sol a Raphael, buscando que el bardo tuviera una defensa más sólida ante los horrores que acechan en la sombra.

No tardaron en encontrar un nuevo obstáculo: un Druida flanqueado por dos Marchita bloqueó el paso exigiendo el vino. En lugar de desenvainar el acero, Zeros recurrió al ingenio y utilizó una Ilusión Menor para mostrarle al druida un saco de monedas de oro imaginarias. Mientras el asaltante se distraía con la riqueza fantasma, el carro logró pasar y dejar atrás a los bloqueadores antes de que descubrieran el truco.

Al llegar finalmente a Vallaki, la descarga de los barriles estuvo marcada por la tensión. El pedido era inferior a lo solicitado originalmente, lo que provocó un choque de miradas entre Adrian Martikov y su hermano Urwin. Adrian se mostró notablemente reticente a dar explicaciones sobre por qué faltaba parte de la carga.

Durante la cena, el grupo intentó interrogar a Urwin sobre el robo de la segunda gema mágica. El posadero aseguró no saber nada al respecto, aunque su actitud dejó en el aire la duda de si realmente ignora el asunto o si simplemente no suelta prenda sobre su posible implicación (guiño, guiño).

Ante este muro de silencio, Raphael de la Ghetto decididió tomar cartas en el asunto con un plan audaz: se disfrazarse del propio Urwin para interrogar a Danika Martikov, buscando obtener la verdad que su marido oculta bajo llave.