Deudas, Piedras y Plumas

09 Enero 2026
Deudas, Piedras y Plumas

Deudas, Piedras y Plumas

09 Enero 2026


Tras la batalla, el botín fue repartido con precisión quirúrgica. Cada uno de los aventureros guardó en su jubón 10 monedas de oro, 50 piezas de electro (con el eterno rostro de Strahd observándoles) y 70 de plata. Mientras tanto, Barjulián  comenzó a experimentar el verdadero alcance de «Gastón», el Bastón de Gulthias; la madera retorcida parecía ahora una extensión de su brazo, otorgándole un dominio inquietante sobre las marchitas y otros secretos que solo el tiempo revelará.

Al abandonar la bodega, el grupo descubrió que el misterio de los cuervos era más profundo de lo que imaginaban. Las aves que los habían seguido no eran simples animales, sino los tres hijos de Davian Martikov, quienes revelaron su verdadera forma ante los héroes. En medio de la gratitud —y de alguna mirada de reojo de Davian hacia los cofres saqueados—, el patriarca reveló su cargo como líder de los Guardianes de la pluma y la verdadera tragedia de la viña: tres gemas mágicas, el alma de sus cosechas, habían desaparecido.

  • La primera: En la colina de las tumbas, bajo las raíces de un gran árbol.

  • La segunda: En garras de la temida Baba Lysaga.

  • La tercera: Robada por Urwin, el propio hijo de Davian afincado en Vallaki.

Davian preparó el cargamento de vino para la ciudad mientras el equipo, tras un descanso reparador, decidió ir en busca de la primera gema. Sabían que no era una coincidencia; la descripción de Madam Eva resonaba en sus mentes: «un árbol malvado crece sobre una colina de tumbas».

La marcha los llevó hasta una colina que dominaba el paisaje como un puño de tierra vieja. En la cima, no encontraron un recibimiento cordial, sino una imponente estatua de Strahd que parecía vigilar los dominios del valle. En el pecho de la efigie, atrapada entre enredaderas que latían con una luz mortecina, brillaba la gema mágica.

Flynnn, aprovechando su agilidad, comenzó a trepar por la piedra fría para alcanzar el tesoro. Sin embargo, en Barovia, tocar lo que pertenece a la tierra tiene un precio de sangre. En cuanto sus dedos rozaron la proximidad de la gema, el suelo de la colina comenzó a agitarse. De entre las tumbas olvidadas, doce cadáveres se abrieron paso hacia la superficie, rodeando al grupo en un círculo de huesos y podredumbre. La batalla por la primera gema no ha hecho más que empezar, y el frío de la muerte ya les pisa los talones.