La juguetería de Blinsky es un rincón profundamente perturbador y macabro en mitad de Vallaki. Lejos de albergar la inocencia infantil, sus abarrotados estantes están repletos de juguetes tétricos, marionetas siniestras y réplicas de monstruos que hacen honor al lema de su extravagante dueño: «¡Si no es divertido, no es Blinsky!».